Beethoven La Película: el perro San Bernardo que nos cautivó

Ya estamos aquí con otro artículo de la sección que tanto os gusta: “Perros de Película”. Hoy os vamos a hablar de una película referente que nos hizo amar y conocer a una gran raza canina: el  San Bernardo.

Efectivamente, lo habéis adivinado,  hoy os vamos a hablar de “Beethoven: uno más en la Familia”, esa película que nos hizo desear tener a un San Bernardo en nuestra familia, a la vez de hacernos pasar un buen rato de risas increíble en familia.

La película de “Beethoven: Uno más en la Familia”

La película relata una divertida y adorable historia de un pequeño cachorro, “Beethoven”,  que consigue un hogar con la familia Newton  después de escapar de unos  terribles científicos. A lo largo de la película se nos va mostrando como un pequeño cachorro llega a pesar 80kg y pone la casa patas arriba. No obstante,  el amor de cada uno de los miembros de la familia hacia él es tal que hacen todo lo necesario para salvarle de un veterinario que quiere experimentar con él.

En la hora y media de duración de la película, el suspense, las hazañas de Beethoven y el amor de su familia hacia el animal, harán que pases por todas las emociones posibles y que no te despegues de la pantalla.

Esta película de 1992, que pertenece al género de comedia familiar, fue dirigida por el director Brian Levant, un experto en este género y que ha dirigido otras películas también muy famosas como: “Los Picapiedra”, “Super Canguro”, “Un Padre en Apuros” o “Aventuras en Alaska”.

Entre el reparto,  podemos encontrar a Charles Grodin como John Nweton,  Bonnie Hunt como Alice Newton, Nicholle Tome como Ryce Newton, Christopher Castile como Ted Newton o Sarah Rose Karr como Emily Newton.

Beethoven en realidad

Su astucia, agilidad y fidelidad  han hecho de de Beethoven un perro modelo y uno de los más famosos del cine y de la televisión.

beethoven perro san bernardo

Aunque Beethoven es un nombre ideal, su nombre real era Chris, un perro de raza San Bernardo que adquirió una gran fama tras la película “Beethoven: Uno más en la Familia” y que fue utilizado en varias películas a posteriori, lo que beneficiaron a sus dueños ya que consiguieron una gran fortuna.

Su entrenador fue Karl Lewis Miller, quien trabajó con otros actores animales en películas como “K-9”, “Babe” y “Cujo”. Tristemente, Chris falleció poco después de completar “Beethoven 2” y los productores se preguntaban si encontrarían otro perro para reemplazarlo. De hecho, en las siguientes películas, hasta 3 perros diferentes se utilizaron para suplir su actuación.

El San Bernardo: Un perro entrañable

Aparentemente, el San Bernardo parece un perro poco fiable debido a sus dimensiones ya que es un perro grande y robusto que puede llegar a pesar de entre los 60 a los 90 kg. en su edad adulta. Sin embargo,  nada más lejos de la realidad, ya que todo lo que tiene de grande lo tiene de bueno.

Dentro de las características del San Bernardo, encontramos su carácter dócil y, sobre todo, sus ganas de jugar persistentes durante toda su vida, aunque en algunos casos pueden hacerse muy perezosos.

A pesar de ser un perro muy cariñoso, amable y sociable, ya que se va con cualquiera, es también una gran niñera y un gran perro guardián. Debido a su potente ladrido y su esbelta figura puede asustar a quien quiera meterse con nuestros hijos o entrar en nuestra casa.

Es muy importante saber que esta raza de perro es muy grande y requiere de unas necesidades mínimas como, por ejemplo, no tenerlos en un piso, ya que necesitan de espacio suficiente para poder moverse, además necesitan correr y dar paseos largos.

También hay que tener en cuenta que hay dos tipos de San Bernardo: Los que tienen el pelo corto y los que lo tienen largo. El más común es este último y es imprescindible cepillarlos todos los días, ya que disponen de una gran cantidad de pelo.

*Advertencia. El artículo de Rexpetfood.com muestra opiniones y recomendaciones del equipo profesional de Agroveco, no son diagnósticos. Para cada caso o problema particular, os recomendamos que contactéis con un profesional que haga el diagnóstico “in situ”.

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